Los kurdos constituyen el cuarto grupo étnico más grande de Medio Oriente. Su origen se remonta al año 2,500 A.C. cuando sus habitantes se asentaron en la región comprendida por Turquía, Irán, Iraq y Siria. En Turquía se estima que habitan de 15 a 20 millones de kurdos, en Irán de 10 a 12 millones mientras que en Iraq habitan entre 8 y 8.5 millones de kurdos, finalmente Siria tiene la menor proporción con 3.6 millones de habitantes kurdos.
La transformación social necesaria para poner en marcha una economía enteramente volcada en un paradigma libertario precisa de un proceso de afianzamiento y desarrollo que implica varias etapas, temporalmente delimitadas. La construcción de una nueva sociedad y una nueva economía necesita de un desarrollo gradual, y al tiempo afianzado en momentos de ruptura revolucionaria del orden precedente.
En primer lugar es necesario aclarar dos conceptos que, si bien están estrechamente relacionados, con frecuencia se toman de manera errónea como sinónimos: el cambio climático y el calentamiento global. Existe una importante diferencia, y es que el calentamiento global es la causa del cambio climático, es decir, el aumento de la temperatura del planeta provocado por las emisiones a la atmósfera de gases de efecto invernadero derivadas de la actividad del ser humano, están provocando variaciones en el clima que de manera natural no se producirían.
En un Estado democrático no pueden mantenerse mecanismos que facilitan la impunidad policial en caso de abuso y cuya mera existencia sirve para desalentar a la ciudadanía de utilizar sus derechos
No hace tantos años, hubo un tiempo en el que aún era peligroso defender públicamente los derechos fundamentales. En esa época, que ahora parece remota, triunfó una expresión que calificaba las normas conservadoras destinadas a restringir derechos fundamentales: ley mordaza.
Investigación y Desarrollo I+D
La ciencia es clave en cualquier país desarrollado que se precie. Menos en España, que sigue siendo diferente. El gran recorte del dinero destinado por el Estado a la investigación en la última década (es decir, lo que empezó podando el Gobierno de Zapatero lo masacró el de Rajoy y el actual nada ha cambiado de los anteriores) evidencia un galopante desprecio por la investigación científica en general y por la oncológica en particular. Y, claro, así nos va. De mal en peor.